¡Por fin en nuestras manos! Hemos seguido la publicación de este libro casi desde su concepción y la alegría del alumbramiento nos invade y nos ofusca tanto, como si fuésemos nosotros los padres. Dos libros en uno, al texto que ya conocíamos (como buenos “fanes” que somos),Y es que cuando no me llueve encima, me llueve dentro, se une ahora una nueva colección de poemas e ilustraciones. La vuelta de una Vicky menos atormentada pero igualmente despreocupada ante este ejercicio exhibicionista de su cotidiano. Un mundo propio frágil y tierno salpicado de ironía, con algún que otro resto de mala leche y a su manera… feliz. Porque se escurre entre sus líneas cierta alegría contenida. La luminosidad de los días grises, esa que tan bien sienta a la fotografía. Encontrar la sorpresa del roscón de reyes… en una comtessa.
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