Lunes empieza la semana. Parece que todo ha terminado. Y sí, yo también estoy indignado. De estar en tatas cosas a la vez y al mismo tiempo tener la sensación de no estar en nada. Expectante por las posibilidades que desde el
movimiento 15-M se han
abierto. Contento de que por fin haya propuestas concretas. Reforma de la ley electoral. Estos días ha habido cierto
aire renovador en las calle. La gente ha salido de la
apatía. Aún así estoy temeroso. No porque vuelva la marea azul. ¡No nos representan!. Si no porque el “buenrollismo” acaparé el protagonismo y sigamos en la nada. Hay que
sumar. Hay que
concretar. Que la gente sea consciente de que puede
cambiar su rutina. Que tiene “
el pogüer”. Sandra
concejala. Madre mía. Creo que no hay que echar la vista atrás. Mayo del 68 esta tan lejos de nuestra sociedad como lo esta la
edad media. Contento de haber descubierto las fiestas de mi barrio. De pasar un ratico con mis amigos-vecinos. Entretenidas las propuestas musicales del sábado. Pedimos
perdón por no saber volar. Y el domingo populosa actuación de la Ronda de Boltaña. ¡Sin Lidia!. Aún así la tarde fue calurosa, reivindicativa (lo justo) y emotiva. Indignado me hallo al darme cuenta que en todo el año (escolar) no he sido capaz de sacar tiempo para visitar a Eleni. Abro el periódico y no puedo dejar de pensar que no ha pasado nada excepcional, el PSOE ha estado gobernando con votos que no eran suyos. No lo ha entendido. Y claro, no le han renovado.
Luisa Fernanda is back! y lo peor es que llega sin ideas. OMG. ¡Vuelven los 90!. Ayer Zapatero estuvo bien.
Asumió la derrota, dando la cara mientras más de la mitad de los suyos ya estaba “maquinando” estrategias para que este batacazo no perjudique a sus carreras. El paraíso sigue teniendo uno de mis cielos favoritos. Y volvió a llover. ¿Seremos capaces como sociedad de demostrar más madurez que nuestros
políticos?. Creo que sí. Sonreír. Indignaos. Tener la certeza de que ha llegado la hora. De que hemos cruzado una meta invisible. Aunque muchos… no se hayan enterado de
nada.
