Un día de Ojal-a

Ha sonado el despertador pero no le he hecho caso. No recuerdo que estaba soñando pero desde luego estaba en su punto más interesante, así que he decidido darle una oportunidad. Finalmente a las ocho y cuarto he movido, me he hecho un zumo de naranja y me lo he bebido. Antes de ir a la oficina he hecho una parada en la guardería de Villanúa, allí básicamente me he dedicado a decir tonterías a los pocos niños que había, darle unos apuntes a Alicia y de paso insultarla un poco por ser tan decidida en la vida. Al llegar a la oficina he leído los e-mails y he contestado unos pocos. He repasado los blogs amigos y he corroborado que pasan olímpicamente de actualizar. Bravo. También he contado a los pocos compañeros que estaban que ayer fui al cine y cuando estaba a punto de acabar la película se jodio la proyección, nos tuvieron un rato con las luces encendidas y luego continuaron en un punto distinto al que nos habían dejado, así que nos quedamos sin enterarnos del desenlace. Se han reído. Después me he puesto a organizar la documentación de un par de cursos que terminaron la semana pasada. Todo el rato estaba pensando que estaría bien salir a echar un café a algún bar del pueblo, justo cuando iba a salir ha venido un mozo con el que estamos haciendo la postal de navidad de la empresa y nos hemos liado con retoques de última hora. Como ya he visto que no iba a salir he decidido poner la cafetera, como no había otra cosa he tenido que poner café descafeinado. Teníamos una duda con un acento y he llamado a todos los filólogos que conozco, Marta no me cogía el teléfono, mi amor tampoco (que luego dice que no sale nunca en mis post), Anele estaba ausente… así que he llamado a Medio Llena que no es filóloga pero es muy espabilada. Solucionado lo del acento hemos dado la postal por terminada y he seguido ordenando y clasificando papelajos. Me he tomado un café. Hoy ha sido el primer día en muchos que no he tenido ganas a de asesinar a nadie por razones laborales. A la hora de comer he puesto un poco de pasta al fuego y la he apañado con un tomate raf que me dio mi madre y dos salchichas Frankfurt jumbo que he encontrado por la nevera. Me lo he comido en mi mesa de trabajo mientras leía el periódico de ayer. Después he cerrado las cuentas del encuentro que tuvimos el fin de semana, también he aprovechado para hacer algunas hojas de ruta que tenía pendiente y de paso he intentado poner fecha a unos cursos de 2009. A las cinco y cuarto he salido volando de la oficina para ir al aerobic. Me ha patinado un poco el coche al dar la última curva antes de llegar al pabellón. He vuelto a llegar tarde. Estábamos tres y aunque la tabla era bastante sosa, me ha salido regular y he sudado bastante. Al terminar la clase he mirado a ver si había subido Nacho para hacer alguna tontería, ponernos los patines, montarnos en la bicicleta estática o algo así. Pero no estaba. Así que me he ido al vestuario, me he duchado y me he metido en la sauna. Una de las veces que he salido para ducharme me he juntado con Kostas, le he dicho que el viernes pasado hablé con María de él y me pedido que un día de estos le traiga su número de móvil. He bajado para Jaca, he parado en el control de la policía nacional de Villanúa, como todos los días (¿hasta cuándo?), luego he tenido que dar tres vueltas al barrio antes de aparcar. Finalmente lo he dejado en un sitio que no me gusta mucho porque por las mañanas suele haber hielo, pero paso de que me sigan multando por dejarlo en la puerta de casa. He dejado la mochila en casa, he saludado a Hembra-beta que estaba hablando por el móvil con Javi, he saludado a Javi por teléfono y le he dicho que a ver si se deja caer por aquí estas navidades. Me he comido una mousse de chocolate del Mercadona y me he ido pitando a la imprenta para llevarles la versión definitiva de la felicitación del año. Al volver he entrado en el DIA y he comprado garbanzos, una tortilla de patata congelada, una botella de vino tinto, una botella de vino blanco, seis botellines de San Miguel, dos de otra cerveza rara, muffins de chocolate, costilla de cerdo, aceite de oliva de oferta, yogures Activia (que antes se llamaban BIO), café para la oficina y zumo de naranja. He llegado a casa me he abierto una cerveza Mahou cinco estrellas, me he sentado delante del ordenador y me he puesto a escribir esto. Cinco minutos después le he pedido a Hembra beta que me prestase su ordenador y lo he colgado. FIN.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s