¿Hacía falta este disco de Astrud?

Ojal-a ¡Ayh! Pues yo aunque me gusta… creo que no, que falta, falta, lo que se dice falta, pues no. Algunas de las canciones ganan con estos nuevos arreglos, alguna incluso parece que los estuviese esperando desde hace tiempo (Miedo a la muerte estilo Imperio), pero la mayoría pasan sin pena ni gloria, vaya que me gustan más las originales. Pero claro Astrud es un grupo que básicamente siempre hace la misma canción y supongo que por eso nos gusta, así que no nos importa escucharlas con esta nueva cara lavada.

Este disco no se libra de otra constante del grupo, la mitad de las canciones van directas a la papelera de reciclaje (¡Noam Chomsky por mucho que gane en la versión es una canción horrorosa por diooooos!), han seleccionado algunas de mis imprescindibles y hay muchas ausencias. Aún así me gusta que hayan sacado este disco aunque parezca una contradicción. Que me quieras te digo.

Hembra β Pues a mi ni fu, ni fa. A mi lo que me gusta de Astrud es los recuerdos que me evoca y, sobre todo, que me evoca personas. Me pasa con grupos, con canciones, con momentos. Alguna vez me ha pasado que se juntan todos de repente y me obligan a formar un recopilación, pero eso no ocurre siempre. Así pues este disco me evocará siempre el desayuno con nuestros Mac, las magdalenas y la tele gigante. Y si la pregunta es si me lo descargaría compraría, pues va a ser que no.

Special K Pues creo que no se puede decir mucho más de un disco del que ya está todo dicho. Comparto que está bien escuchar de nuevo algunos temas, rememorar historias y momentos, y que a pesar de todo, nos gusta y nos gustará, porque nos hace saltar la chispa revival y recordar algún gran lema adoptado. ¿Prescindible? Pues seguramente ante la oleada de reversiones y remasterizaciones de fin de año que se nos avecina, lo será. Yo de la colaboración entre Astrud y el Col-lectiu Brossa, me muero de ganas por revelaros cuál es mi tema estrella… listo para empaquetar!

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