El día que Susana Diaz perdió las elecciones (primarias)

Había tomado vermú en Huesca, limpiado las baldosas del baño, conocido a una pequeña nueva “miembra” del clan, visitado un taller clandestino de reparación de televisores regentado por un pintoresco señor, visitado a una amiga recién salida del hospital y estaba viendo a un sucedáneo de Elton John… con poco interés por mi parte. Nunca unas elecciones que me interesaban tan poco me habían interesado tanto. Pensé por un instante en Susana Sumelzo y después en alguno de los poemas de Gloria Fuertes que habíamos leído en voz alta al principio de la tarde. Después de la versión de Bruce Springsteen el concierto acabó.

John Smith. Bombo y Platillo

He tenido un fin de semana anormalmente normal, algo que no le pegaba mucho a estos últimos días en los que he lucido vistosos estampados de angustia profesional, personal y futura. He hecho un poco de todo, comprar el periódico el sábado y desayunar debajo de casa. Hacer de enfermero casual. Asistir a una carrera popular para apoyar a un amigo que está entrenando para traspasar metas mejores. Y en estó que llego al domingo por la tarde frente a una copa de cerveza acariciando el boli y la libreta que llevo en el bolsillo mientrás esperamos que abran puertas para la sesión de Bombo y Platillo. El primer grupo no nos dice nada, así que nos dedicamos a arreglar el mundo (y los alojamientos para Pirineos Sur), cuando ya estoy empezando a pensar que más me valdría estar leyendo en mi casa, se sube este gigante inglés al escenario y de repente todo se ilumina.

John Smith Zgz

Lo bien que canta el tio. Bueno y lo bien que toca la guitarra. Y lo alto que es. Un haz de luz y la sala se llena. La gente escucha en silencio cada punteo, los giros de voz, rie, reímos los comentarios, esperamos nuevos matices cada vez que suenan los primeros acordes de una canción. Así hasta los bises, cuando se sienta para sorprender con un tema final, donde ya no sabes si está tocando el arpa, la guitarra o un sitar. Que grande Mr. John. Gracias. Después metió la guitarra en una funda amarilla que había estado a sus pies todo el concierto y se bajó del escenario. Los aplausos seguían llenando la sala, hasta que el público fue despertando del momento mágico en el que andábamos buceando, andar buceando… Nos volvimos a cruzar con él en la cafetería donde uno de nosotros dijo un entrecortado “congrats” y ofrecimos tres de nuestras mejores sonrisas. Seguramente nos hubiese gustado más cantarle eso de Tell me your dream pero no andamos muy finos en temas de entonación.

Me acerqué hasta la parada de autobús. Era tarde, el bus vino pronto, me senté frente a un chica de esas con caderas inmensas que miraba distraida por la ventanilla. Saqué la libreta y le quite el tapón al bolígrafo. Garabateé John Smith con letras grandes en una página en blanco. Alce la vista y me di cuenta que todo tenía un aire de normalidad apuballante. Al poco rato llegué a casa.

La uruguaya. Pedro Mairal

Estoy leyendo en el parque. Que pocas veces leo al aire libre. La escena no tiene nada de bucólica, estoy en un banco sucio frente al puesto de alquiler de las bicicletas. El trabajo, bueno o lo que yo creo que es mi trabajo, me ha traído aquí. Estoy nervioso por si la cago así que me sumerjo en la novela. Enseguida me dejo llevar por las disertaciones y aventuras de Lucas Pereyra en su viaje desde Argentina al Uruguay, ida y vuelta en el día.

Un texto salpicado de intriga, deseo, de dudas y de no saber si se estará a la altura. Guerra, Catalina, literatura, futbol, Montevideo, Batman. Crisis personal y de fondo la económica. Hay intención de agarrarse a los restos del naufragio y deseo de que la isla que se ve en el horizonte no sea tan sólo un espejismo. Esa isla, esa isla si existe, no está cerca.

Un texto breve y redondo, de lectura ágil y lleno de fogonazos, como ese extraño fenómeno paranormal que avistan los habitantes de Montevideo sobre el río al atardecer. De vez en cuando levanto la vista, estoy nervioso, no me gustaría que sucediese nada raro ahora. Estoy trabajando. Supongo. Me hago un selfie desde abajo, con un fondo salpicado de ramas y hojas. Estupidas ganas de inmortalizar el momento. Sé que no volverá a producirse.

Lo trajo Maiko el primer fin de semana cuando vino a mi departamento de separado y se lo olvidó. Y acá quedó. Saqué acordes, ritmos, rasgueos. Después me animé a puntear. Me salvó del bajón. Esa guitarrita mínima me apuntaló el alma en todo este año que llevo viviendo solo. Lo que sabía de guitarra me permitió aprender rápido. Es un instrumento simple y puede ser complejo también. La guitarra siempre me quedó grande, me sonaban sucios los acordes, demasiadas cuerdas para tener en cuenta, demasiadas notas en ese puente. Para un autodidacta, para el que toca de oído como yo, el ukelele es ideal. Entendí que prefería tocar bien el ukelele que seguir tocando mal la guitarra, y eso fue como una nueva filosofía personal. Si no podés con la vida, probá con la vidita.

No hago caso

A veces me dicen las cosas pero yo sigo a lo mío. No hago caso. Me recomiendan un libro, no lo leo. Una serie que ni siquiera memorizo el nombre. Un disco de un grupo nuevo que me da pereza escuchar. Antes no era así, pero ahí ando ahora con mi rechazo a lo nuevo. Hay gente que sufre especialmente mi abulia ¿verdad Laura?. Y es que desayuno en su casa, me pone un disco que ha comprado en un concierto y dice va a encantarme. Yo hago como que escucho pero tenga toda mi atención puesta en el croissant… meses después le digo que he descubierto a Pablo Und Destruktion y que es lo más. Por su ceño fruncido noto que algo no va bien. Sí, era el disco que ella me había puesto en ese desayuno lejano y yo había ignorado. Como esta unas cuantas. Así que esta vez no me hago de rogar, me dice que tengo que ver The Young pope, va y la veo.

je-suis-le-pape

Además es de Sorrentino y para mi, su estilo aún tiene crédito. Voy a mi ritmo, lento y errático pero seguro. De momento no abrazo los hábitos, pero al tiempo.

Imperativos

bowie y Cher

Cómprate la banda sonora de Nocturnal Animals. Practica recetas nuevas de cócteles de tequila. Léete Tan poca vida. Haz abdominales que el verano esta a la vuelta de la esquina. Termina el regalo para el nene de Pilara. Llama a Elisa para quedar. Busca información sobre el Master de Formación del Profesorado. Haz un cartel para la nueva campaña del Colegio. Asiste por las tardes al curso que te inscribiste en un arranque de responsabilidad profesional y apúntate a la jornada de PROCURA el viernes en Huesca. Busca información sobre alojamientos en Stromboli. Envía un WhatsApp a tus primos y convoca la fiesta de cumpleaños de tu madre. Bebe dos litros de agua. Intenta hacer cinco comidas diarias. Y si te queda algo de energía piensa en algún plan para semana santa, que ya no queda nada.