Syllabus errorum modernorum

Leo no sé donde “Jesús anunció el reino y lo que vino fue la Iglesia”, palabras del teólogo francés Alfred Loisy. Ya se ha ido el Papa. A mi este papa siempre me ha dado miedo (solo hay que mirar la foto). A ver cuando viene la Mamma. ¿Vendrá por el Camino Neocatecumenal? o por el camino del medio. He intentado ser indiferente pero los telediarios me lo han impedido. No sé si prefiero a esas ordas de jovenzuelos (alumnos de colegio de pago, familias “made in Torreciudad”, boy scouts católicos de media Europa, turistas subvencionados a cambio de mostrar mucho entusiasmo y mover los labios cuando desde megaafonía dicen ¡a rezar!) o a la caterva de jubilaos ociosos, que han encontrado su pulpito en las cartas al director del Diario del Altoaragon. Indiferencia. De verdad que lo intento.

De momento abril

En las últimas semanas ha llegado el buen tiempo. Viene y se va. Viene. Un día dimos la vuelta a los Mallos de Riglos. Otro nos subimos a un punto muy alto de Lanaja. Estoy pensando en hacer algo con la Orquesta Sinfónica de Bratislava. Os mantendré informados. También ha habido tiempo para descubrir que “el copyright es algo feudal” en las Jornadas de cultura y nuevas tecnologías. En Canfranc todo estaba verde para variar. Vamos al rescate de Portugal. Juancar no ira a la boda de William & Kate. Nosotros sí. A Gran Scala no hacen más que ponerle puntillas. Estamos trabajando para que la edición de este año de Okuparte, nos quede salada. La semana que viene tengo que asistir al seminario Hacia la Narrativa del siglo XXI. Oiré a Agustín Fernández Mallo. Aunque aún no he podido leerle en papel nada de nada. Por lo demás la vida sigue igual, tengo que entregar varios trabajos y estoy con pocas ganas.  Por cierto se confirma que los banqueros, políticos y grandes empresarios, salen de la crisis en preferente. La lucha de clases la dejo para mi siguiente entrada.

Y para terminar esta ensalada una petición; per favore si alguno tenéis algún tipo de influencia sobre los tribunales, haced algo para que dicten una orden de arresto contra Rosario Flores por ese engendro mayúsculo de Raskatriski. Pues eso, raska, raska…

Tweet, tweet!

Ando en veinte cosas a la vez. Alguna incluso nueva. Y encima tengo que tomar decisiones. Que jaleo. Hace frío. Me ha llegado el nuevo libro de texto. Eleni esta en el país. Ayer cenamos sushi en casa. He recibido una llamada surrealista que traerá cola. Nadie me avisó que mañana es la “cincomarzada”. Bueno al menos le recupero a la vida una mañana libre. Para liarla. A partir de ahora ¿escribiré todas mis cosas en 140 caracteres? ¿el lunes será primavera?…

¿A qué saben los pueblos?


Me saca de mis casillas que digan que hay un sabor, un no sé qué culinario, una estúpida denominación de origen, que sea “de pueblo”.
Etiquetas como esta de la foto o cuando en un restaurante se acerca el camárero y te ofrece su selección de panes y entre ellos te dice “de pueblo” me enervan. Siempre me quedo con las ganas de gritar ¿de cuál? porque verá ud. el pan de mi pueblo no tiene nada que ver con el de al lado y mi ignoraciá me lleva a desconocerlo todo sobre ese frasquito mágico en el que se guarda el “sabor a pueblo”.
Y mientras tanto decir que hace ya una año que MJ nos dejó. Que me he terminado un librete de Amos Oz, que me ha desencantado un poco. Tengo que leer algo más de Saramago (soy así de influenciable). Aún no han dado las notas. Ya me estoy haciendo a la idea de que este año no termino. Tengo ganas de que sea un verano majo. Pero no veo muy bien por donde cogerlo. I want to be happy, what I don’t know what happiness is. Con semejante panorama solo me queda esperar el estreno de Toy Story 3 con verdadera impaciencia.