Dirty pleausures

Ayer gracias a youtube y a una conexión que pirateamos no se muy bien a quien,  tuvimos una sesión antológica de clips musicales. Caspa, coreografías imposibles y algo de brillantina. Me vuelvo a casa con varios TOP 5 entre ellos el de las canciones que suenan seguro en una boda francesa de clase media. Creo que le sacaré buen partido. Y a modo de despedida, os dejo aquí una curiosidad franco-castellano-maña.

Por cierto no sabia yo que Mr. Gainsbourg era tan destroyer, su encuentro con Whitney Houston (cuando iba de modosita), no tienes desperdicio, mira, mira.

Anuncios

Londres era una fiesta

hembra β: En este caso los preparativos no fueron lo mejor, que si google-docs que si no tengo tiempo, que si la oyster y la ryanada de llegar a unas horas imposibles. Menos mal que Chiswick nos guardaba lo mejor, una interminable “high street” repletica de tiendas, cháritis, outlets… baldadicos ya el primer día. Pero no reblaron, recargaron las pilas en el sofá-cama mágico y allá que se encaminaron a la Inglaterra profunda. Así da gusto, visitantes cargadicos de risketos y petazetas, jamón para los picnics y sorpresas escondidas al lado del bote de nescafé en la despedida. Por aquí se dice que somos “very easy-going”, de buen trato, fáciles de llevar. A mi me han recargado (aparte de la despensa) las pilas, la sonrisa e incluso el solete, con acto de presencia del primo hermano del cierzo para no echar de menos nada. Y esa boda, qué magnífica excusa, por un momento pensé que nos mirarían raro cuando plantamos la manta del picnic en el único cuadradito de hierba libre, pero de eso nada, cumplimos con casi todos los estereotipos y disfrutamos de lo lindo (retransmisión mediática por medio). Lo malo es que no nos sabíamos las letras de las canciones pero daba igual, coreábamos y brindábamos por el amor (que era en el fondo de lo que se trataba). A Mr K y a mi nos habéis dejado un vacío muy grande, la casa Tetris ya no tiene tanto sentido aunque quizá ahora que esto está más tranquilo los vecinos dejen de boicotearnos. Últimamente una pregunta me viene contínuamente a la cabeza… ¿Nueva Zelanda tiene monarquía?.

ojal-a: Londres no es una ciudad. Es un país. Es el olor de los recibidores enmoquetados, la pasión por las tarjetas postales, los objetos imposibles y el mejor merchandaising museístico del mundo. Hembra β (que es más lista que una rata) se empeño en boicotear nuestros esfuerzos por engancharnos a los sandwiches de pepino, nos soborno a base de Oysters preparadas y Thorntons. Autobuses nocturnos a Victoria Station. Aunque también salimos al campo. Campos amarillos entre mares verdes. Árboles cuajados de blanco y ese cielo entre el gris de la familia de los plomizos y el azul. Una boda. Kate que no arriesga con el vestido, aunque con el precedente de su suegra y viendo algunos de los tocados de las invitadas… la “sosería” puede considerarse una osadía. Bebiendo Pimm’s in the park y desafiando con nuestro pic-nic (desestructurado) al forecats que predecía lluvía de 14 a 16. Solo nos falto la botellica de Dubois bien frío. Hemos aprendido mucho en esta boda. Para la de Henry quemaremos toda nuestra artillería. Hay propuestas para especializarnos en asistir a bodas reales en países que no se tomen demasiado en serio la monarquía. ¡Que té el que nos bebimos en Harrod’s! aún no sé porque no me eché la cucharilla al bolsillo. Punto negativo, no tenía soya latte, pero como lo dicen todo con esas sonrisas tan grandes se les perdona. Perfumes en los baños, cantantes de ópera en la fantasia egipcia de las escaleras mecánicas… pero para fantasía de verdad los precios. Actividades en el V&A, caminatas diurnas, nocturnas, el pie que me hace mal. A ver si nos toca la primitiva inglesa que hicimos en el pub inglés que tenía dentro un restaurante Thai. ¡Ayh! volver al aeropuerto de playmobil de Zaragoza, es llevarte una hostia en toda la cara. Bienvenidos a vuestra realidad. Welcome, goodbye!

lady ana: Parecia otro plan de esos descabellados que se nos ocurren cada dos por tres, y como tal se lo tomo mucha gente cuando se lo contabamos: “el 25 de abril nos vamos a ver la tumba de Catalina de Aragon (despues de un año casi viendo los Tudor, qué menos) y de paso vamos a la boda real inglesa”. Nuestra frikada se hizo realidad y ojala pueda realizar muchas frikadas como esa, que me sacan de mi rutina, que me agotan pero me llenan y que por un momento me recuerdan que sirvo para mas cosas que para mi vida cotidiana, aunque no para preparar un pic-nic o para saber donde demonios he puesto mi oyster card en ese bolso devora cosas que tengo. Me he vitaminado, he visto a los ingleses hacer el melon como ellos sólo saben, he comido crumpets con Marmite, he tomado Pimm’s en una boda real y nos hemos dado cuenta de la inmensa, inmensisima suerte que tenemos por tener a hembra β como amiga y además residente en London. Me he dado cuenta tambien de que los ingleses no me entienden cuando digo perdon, hasta luego o gracias y como se me rieron mucho al final interioricé esas palabras en ingles y las hice mias. Me he dado cuenta de lo bien que entiendo el inglés con dos copas de vino y una cerveza, de lo ordenados y educados que son, de lo puntuales que son en los transportes, de que en los museos puede haber conciertos o que te puedes estampar un pañuelo, que robas en un supermercado sin darte cuenta y te sonrien, que te devuelven mal los cambios y como no controlas la moneda te lo regalan, de que te cambian de mesa en un establecimiento de lujo cuando te das cuenta de que te van a clavar 27 pounds y son tan educados y tan correctos que ni pestañean, ni te hacen creer que eres una cutre, que las Charities guardan auténticas sorpresas. He visto la tumba de Catalina, he decidido que quiero vivir en Peterborough y he visto con mis propios ojos el castillo de Enrique y no solo por la tele. He conocido a Pico que me ha hecho reir con la historia de su vida, pese a lo dura que ha sido su vida. He aprendido que SIG no es solo una clase de hindues. Y sobre todo me he dado cuenta, una vez mas, de la gran suerte que tengo por teneros a vosotros y a Sir Fernandeth, me mimais, me aguatais y me haceis muy pero que muy feliz. Lady ana, sin pretensiones de hacer un blog, pero con ganas de colaborar en este post.

Bayas de Goji

Suele suceder así de repente. Alguien te habla de algo de manera elogiosa, tal vez hasta te invita a probarlo y aunque tú no lo sepas… “la has cagao”. Desde ese momento comienzas a verlo por todos los lados, artículo en el dominical del periódico, tú madre cuando vas el domingo a comer a casa, esa compañera de piso que siempre esta a la última, tú jefe mientras tomas el tercer café de la mañana… parece que tu vida no haya tenido sentido hasta ese momento. Esto te lleva a hacer preguntas del tipo ¿cómo he podido sobrevivir sin conocerlo? ¿ha estado siempre allí y yo sin enterarme? ¿en que mundo vivo? ¿cuántas cosas más como esta me estaré perdiendo? ¿en que he gastado mi juventud? ¿tendré una casa en propiedad en el futuro?. Ahora son las bayas de Goji, pero antes fue el Aloe Vera, el Gore Tex, el Lambrusco, las libretas Moleskine y así un largo etcétera.