Suites imperiales. Bret Easton Ellis

Pero como puede ser que este libro se publicase en 2010 y yo no me haya enterado hasta hace unos días de su existencia. ¡Aghhhhhhhh! a mí que he leido todo lo que ha producido el autor y que tengo a Menos que cero, en mi repisa de los favoritos. Si es que no me fijo. Resulta que este es precisamente la continuación de esa novela. Vuelve Clay, Blir, Julian, Rip. ¿Cómo no lo he visto en las librerías?. Claro, últimamente sólo leo lo que me regalan. Y tengo atasco. Pero vamos… cinco años, no tengo excusa. Así que nada dejo de escribir y me pongo a leer. Si eso, otro rato os cuento.

Bret

The future will be confusing

Los días se suceden precipitados en un continuo de horas, tareas, papeles, kilómetros, reuniones, bonificaciones y citas. Vivo de nuevo a bordo de una vagoneta de montaña rusa. Una astillada y descolorida, que asciende con dificultad por la rampa. Las emociones se alternan veloces y sin visos de continuidad, felicidad, el reencuentro, las expectativas, tristeza, ese punto de brillo en los ojos que había olvidado, los cuentos de la lechera, la risa, preocuparse por algo difuso, el azul. En este punto vienen a mi cabeza esos versos escritos por uno de los ArgensolaPorque ese cielo azul que todos vemos, ni es cielo ni es azul. ¡Lástima grande que no sea verdad tanta belleza!. No me da tiempo casi ni de terminar la frase porque siento ya el vértigo en mi estómago, pego mi cuerpo al respaldo y abrazo mis rodillas fuertemente, la vagoneta esta en el borde del precipicio, ahora sólo puedo gritar.

mujeres

Hace una semana

Subí a Canfranc y nevó todo el camino. No me importaba porque sabía que la felicidad que iba a encontrar al llegar, era capaz de derretir los últimos glaciares del Pirineo. Han pasado los días, pero aún me dura la ilusión, aun tengo muy presente el brillo de vuestras miradas, la ternura de vuestros gestos y la esperanza de que todos los buenos deseos que formulamos en nuestra despedida, se cumplan. ¡Ah! os robé esta foto. Aquí la dejo.

Everything changes. We plant
trees for those born later
but what’s happened has happened,
and poisons poured into the seas
cannot be drained out again.
What’s happened has happened
poisons poured into the seas
cannot be drained out again, but
everything changes. We plant
trees for those born later.
Everything Changes, Bertol Brecht.

Un hombre soltero. Christopher Isherwood.

Llego al libro por la película. Pero sin haberla visto. Cuando lo empiezo estoy bastante descentrado, así que me cuesta aterrizar. Pero caigo. De morros y con todo el equipo. Hace poco alguien me recordaba que en una carta de 1904, Kafka le escribió a un amigo: “Pienso que solo deberíamos leer libros de los que muerden y pinchan” pues bien, este muerde. Puede que no desgarre, pero desde luego te deja la marca de los dientes. Como enfrentamos la soledad, la rutina en un ambiente hostil, la comodidad, el saber que no encajas, la edad, los pequeños destellos de ilusión que se cuelan por las rendijas… supongo que ahora ya, me puedo poner con la película.

– No quiero personaliza, señor… pero… bueno, me refiero a toda esa morralla de que tratan las clases..
– ¿No interesan?
– ¡Por Dios, señor… dije que no quería personalizar! Las suya son de las mejores, todos lo pensamos. Y usted intenta adaptar todos esos libros a lo que ocurre hoy… solo que, no es culpa suya, pero… es como si al final nos enfangáramos en el pasado, como esta mañana con Titono. No es que quiera dejar de lado el pasado; a lo mejor, cuando pase más tiempo, representará mucho para mí. Lo que digo es que el pasado no interesa a la mayoría de chicos de mi edad. Si a veces usamos sus mismas expresiones, es por simple cortesía. Supongo que esto se debe a que no tenemos ningún pasado nuestro… excepto cosas que deseamos olvidar, como las cuestiones del colegio o todas esas veces que nos hemos portado como imbéciles…
– ¡Muy bien! eso lo puedo entender. No necesitas el pasado, aún tienes el presente.