Hecho

¡Hala ya está! todos sabíamos que esta día llegaría. Ya lo he hecho. He cantado La Bambola en italiano delante de un grupo de extrajeros. Con micrófono. Sin venir a cuento. No es la primera vez que la canto en un escenario. Lo hice con MerChef en los 40Camanduleros. Pero allí estábamos casi en familia. Menos mal que aquí solo tenemos dos italianos y uno estaba cantando conmigo. Tras los aplausos han intentado que repitiera la actuación, pero no. Que ya estaban con los móviles preparados. Opportunity never comes twice.

España London

La grande bellezza

Salí del cine sin tocar el suelo. Yo no es que no entendiera todo como mi gran amiga Elena (let’s be friends…), es que como le he dicho muchas veces, me importa un huevo de pato el no entender. No siento la necesidad de tener todo bajo control y si algo me gusta en el cine, es que me dejen con la boca abierta. Y no, no hacen falta grandes efectos especiales para esto, solo un torrente de imágenes como el que tiene La Gran Belleza, una música apropiada y un guión que deje al menos tantas cosas en el aire como las que cuenta.

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¿Cómo volver a escuchar Raffaella sin acordarse del cumpleaños de Jep Bambardella? ¿y como apartar de tu mente a Ramona vestida con su mono de fiesta cuando pienses en la elegancia?. Excesiva, Felliniana, provocadora, ingeniosa, imprescindible.

EL BELLO VERANO. Cesare Pavese

Poco sabía yo de Pavese más allá del suicidio y de eso tan socorrido de “vendrá la muerte y tendrá tus ojos”. Poco más se de Pavese después de leer este libro. Y eso que compré la versión de Cátedra que viene ampliamente documentada. Tengo que reconocer mi desconocimiento sobre los años en los que transcurre el relato y mis carencias en el campo de la psicología femenina. ¿Existe? Por qué no iba a existir. Últimamente pienso a menudo en Italia. En los Futuristas y en hacer un viaje para recorrer Sicilia. Pero en general sé poco. Leo el artículo de Pavese que salió publicado este sábado en Babelia y que Elena me ha enviado desde la Francia. Algo sabían los de Family cuando pusieron el mismo título de este libro a una de sus ya legendarias canciones. Lo que hace el sacar un solo disco. El libro es evocador. La canción también. Gina, Guido, Amelia, Rodrigues… en una ciudad de provincias allá por finales de los años 30. Pintura, cafés, bailes y esa sospecha que todos hemos sentido en algún momento de nuestra juventud, la de que las cosas, ya nunca volverán a ser como antes.

En algunos momentos, al ir por la calle, se detenía de pronto porque sentía finalmente el olor de las noches de verano, los colore, los ruidos y la sombra de los plátanos. Pensaba en todo ello en medio del barro y la nieve y se detenía en las esquinas con el deseo aferrándole la garganta. “Tiene que llegar, todos los años se repiten las estaciones”. A pesar de todo le parecía inverosímil ahora que se encontraba sola. “No soy más que una vieja -se decía- todo lo hermoso y bello se ha terminado”.

Poco sé de Pavese, pero tengo que reconocer que me gusta. ¿Y ahora qué? ahora… a leer El Gatopardo. Aunque no sea suyo. Que manía con la coherencia.

Hidrogenesse. Sala López, Zaragoza 11/02/11

No cabía ni un alfiler (mentira). Hay que ver como bailan los modernos (mentira también). Caballos y ponis. La pedrería y los tacones fueron protagonistas de la noche, ¿el cabaret ha vuelto? y no precisamente gracias a Cher ni a Christina Aguilera. Zaragoza nunca será capital europea de la cultura. Sara Montiel ¡siempre!. Perlas ¡siempre! (pero del chino). Feliz cumpleaños Laura ¡siempre!. La modernidad lleva gafas grandes, un poco de leopard y algo brillante. Todos gestores. No me digas que no hay nada más triste que lo suyo. Si lo piensas fríamente Casetas sí que merece la capitalidad europea de la cultura. Y tú también. Que momento más revelador. Los viejos son el futuro. Vente conmigo a Italia. No es mala persona, es borde… Eres como una ventosa. ¿Dónde estaba la Choni? gatito, gatito. Genis for president. No era Genis. Pedrerías para ZP. Eres una maquina. Eres una piedra. Eres una planta. Eres un animalito. Un disfraz de tigre (bueno había varios) que venía a decirte eso de Echame un kiki amor (no se expresar mejor) repítase como un mantra. Y a las 00:00 todo terminadico y los modernos corriendo a la puerta a fumar. Mañana hay clase. No me digas. Principe Carlos, Principe Caaaaaaaarlos. Siempre nos quedará nuestras tazas de té. Pero si a Susana no le gusta. Bueno es una forma de hablar. Eramos pocos. El lunes más.

Silvana Mangano

“Our Father, who are in Heaven, Please, stay there”
Jacques Prévert

Estas semanas llevo mucho trajin. Viaje de ida y vuelta a Nápoles, con Pizzas Margheritas incluidas, ruinas de Pompeya (¡y Paestum!), alquiler de coche y costa Almafitana. Belenes por aquí, belenes por allá. Ni rastro de la mafia. Todo muy puerco. Mucha vida. Al aterrizar y aunque casi nadie me cree, ví mi pueblo desde el aire, si hubiera llevado las gafas hubiera dicho que había visto hasta mi casa. Al volver estalla la buena nueva, nuestra librería de cabecera, la Anónima, resulta que es la librería cultural de año, premio nacional que otorgan la CEGAL y el Ministerio de Cultural. Y les han dado perricas. Alegría. Operación Bellaflor sigue a la espera. Subo a Jaca, bajo a Zaragoza, me quedo sin fuerzas para ir al concierto de Barcelona. En el coche llevo un cd viejo de La buena vida y me emociono al llegar a Alcubierre escuchando eso de “dime que te ocurre, vamos di lo que te aburre”. Como hemos cambiado sin cambiar nada.

Es domingo y mientras casco almendras con mi madre, le pregunto por Mainar, me confirma mis sospechas; “jomio su madre es del pueblo” y me deja muy claro que él no ha sido. Es un hombre muy educado, muy atento, con carrera, de buena casa… a lo mejor ha tenido algo que ver, pero él no lo ha matado. Y ya sabéis que lo que dicen las madres es verdad. Esta el tiempo regulero, lloviznea sin parar, meto las maletas en el coche y vuelo a ver el Barça-Madrid.