Polvo sahariano en el ambiente. Mocos en la nariz. Barro sobre los coches. Gotas. Tierra. Pongo mis blue bambas (ribeteadas en fluor) dirección Valdespartera. La vida sigue. Aún con visibilidad reducida. Los lunes me ponen. He de confesar. Sáhara libre. He de gritar. C’mon!

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Viajar en noviembre

Adolescentes que empujan carritos de bebes. Abrigos de Barbour. Camisas de manga corta. Sandalias sin calcetines. Paraguas. Rosas blancas. Ellos pasean por el mercadillo con gorra, ellas recién salidas de la pelu. Lavar y marcar. Guantes. Chicos en pantalones deportivos cortos. Es noviembre. Es el condado de York. El tren que para en una estación que parece en medio de ninguna parte. Pero de repente todo el mundo baja. Es un centro comercial. Uno gigante. Niebla. Agua. Mercado navideño. Un acento cerrado. Algunas palabras impronunciables. Millones de postales navideñas. Jóvenes vestidos de Tortuga Ninja recaudando donativos. Children in need. Cementerios adosados a iglesias, llenos de musgo, tumbas de piedra enegrecida. Cantar en el coro el sábado. Tocar el arpa en una biblioteca. Vicky que vino a York. No había jamón, solo vikingos y chocolate. Bueno y cristianos que repartían felicidad gratuita. Abrumadora mayoría blanca. Pero que muy blanca. Territorio pelirrojo. Y nosotros haciendo la “uve derecha” en el anden. Pregúntame y falla. También había un pub del que tuvimos que salir casi a la carrera. Ver la BBC por la mañana desde la cama ¿quién debe vivir en Stornoway? No sé pero si fuera otra época del año, me gustaría averiguarlo.

Veintidós de septiembre

Hoy ha llovido. Y era lluvia de otoño. Tal vez para muchos fuese como la de hace unos días pero no. Esta era otoñal. Después de la fiesta de Lanaja, todo es otoño. Y volver al Matadero después de casi dos meses es otoño. Salir a la calle con paraguas y olvidar la chaqueta es otoño. Esperar que te llamen es otoño y poner el ededrón para esconderse dentro con un libro muy gordo, también.

13/12/13 McEnroe en acústico

Salí del bar cantando, no recuerdo qué, pero algo suyo y entonces él me abrazó. No sé me ocurre un final mejor para esa noche. Y casi, casi para este año. Bueno o para el fin del mundo. A mi que no me gusta mucho la música en directo, que no suelo fijarme en los grupos que cantan bien, ni salgo un jueves de invierno con lluvia… tengo que decir que disfrute como hacía mucho tiempo. Si antes era fan, ahora yazco rendido. Algo que ver también tendría la compañía. La noche empezó desangelada pero poco a poco, al mismo tiempo que su voz, todo se fue templando. Yo este 2012 tenía pocas alegrías en los bolsillos. Y claro a estas alturas de año, se me habían terminado. A partir de ahora ya sé lo que pondré en mi carta a los reyes magos. Por si existen.
Si pudiera explicarte todos mis silencios
solo son laberintos en los que me pierdo.

Semana Santa. Vampiresa mujer

Si no pongo esta canción es que reviento.

Me la grabó en un pen Special_k junto a otros temazos… que también son de traca. Pero es que esta “me cambia loco” y ahí que la he tenido en el coche esta #semanasantaperonotanto, amenizando los paseitos que me he dado. Mucha nube, reencuentros, besos abrazos, gente maja a la que visitar, kilometros sin ton ni son, romper la hora, subir a una ermita a las tantas de la madrugada con evidentes síntomas de embiraguez… volver al pueblo, al mío, la familia, los planes, el agua. De todo un poco. ¡Ah! y en un riconcico de esta geografía afortunadamente olvidada por los dioses… un corazón

L’expression de nos sentiments distingués

Dice M que soy un poco Fantozzi y que es solo miá la culpa de este aguacero perpetuo sobre mi cabeza. Yo lo dudo porque he sido muchas cosas pero creo que gafe nunca. Protesto mientras seguimos caminando bajo la lluvia en este paseo al borde de la carretera en busca del inmenso e inhóspito centro de Tournefeuille. En mi bolsillo, bien guardadas, las palabras aprendidas este fin de semana; flanêr, on se case, grignoter…