Nieve en el llano

Igual llevábamos cinco años sin que nevase en el pueblo. Va y me pilla aquí. Lo que nos alegra a los del llano la nieve. Bueno para un rato. Cientos, que digo cientos, miles de fotos compartidas por el móvil, las redes sociales colapsadas. Que bonito. Cualquier rincón se nos redescubre como especial, cualquier sisallo, un alero, un primer plano de los copos cayendo mansamente tras el cristal de la ventana. Después vendrá el barro, tal vez el hielo, algún resbalón y esa tubería que siempre acaba reventando. Pero ahora toca “la gosadera” así que a abrigarse, a ponerse buen “calcero” y ¡todo el mundo a la calle!.

la nieve

Monday

Fines de semana de relleno. Que nieve. Planes, planes, planes. ¿Para cuándo? para nada. Que las calles se llenen de sal. Que el sol salga. El azul casi siempre es frío. Planes, planes, planes. Lo haremos un sábado, de repente, en lo más oscuro de la noche. Ahora es tiempo de bitter. En un local nuevo. Lo haremos en silencio. Sólo utilizaremose el negro.

resi

Hace una semana

Subí a Canfranc y nevó todo el camino. No me importaba porque sabía que la felicidad que iba a encontrar al llegar, era capaz de derretir los últimos glaciares del Pirineo. Han pasado los días, pero aún me dura la ilusión, aun tengo muy presente el brillo de vuestras miradas, la ternura de vuestros gestos y la esperanza de que todos los buenos deseos que formulamos en nuestra despedida, se cumplan. ¡Ah! os robé esta foto. Aquí la dejo.

Everything changes. We plant
trees for those born later
but what’s happened has happened,
and poisons poured into the seas
cannot be drained out again.
What’s happened has happened
poisons poured into the seas
cannot be drained out again, but
everything changes. We plant
trees for those born later.
Everything Changes, Bertol Brecht.

El Vokswagen Golf rojo de Mamen

Hoy hemos ido al desguace para achatarrar el Volswagen Golf rojo de de Mamen, nos han dado un certificado que hemos utilizado para comprar mi nuevo coche. Ha sido una pequeña odisea este último trayecto, nieve, ventisca, dos ruedas lisas, temperaturas bajo cero… pero ha cumplido como un campeón. A Mamen le ha costado alguna lagrimilla. Mamen es maravillosa. El mundo sería mejor si todos fuéramos un poco Mamen. Y más divertido también.
Y como pequeño homenaje, recupero las palabras que a este mismo coche le dedicábamos (Anele y un servidor) en el nuestro pequeño poemario “Poemas de andar por casa” librito descatalogado, (porque nunca se llego a catalogar y de edición colecionista imposible de encontrar. Veinte años en la carretera han tocado a su fin. Suponemos que ya estará en el cielo de los coches, que digo cielo, en el infierno del motor. Este donde este… solo podemos decirle ¡gracias!.

TODOS LOS VOLSWAGEN GOLF ROJOS ME RECUERDAN A MAMEN
En la esquina de la Librería Anónima siempre hay un viejo Volswagen Golf rojo aparcado. Y se me alegra la tarde cuando paso
y sonrío
y no sé si se nubla o sale el sol, porque no me fijo
y es que todos los Volswagen Golf rojos me recuerdan a Mamen
porque
todos los Renault 6 azules me recuerdan a mi padre
porque
todos los Saab oscuros con su morro feo me recuerdan a Pepo
porque
todos los coches de marca rara con forma de huevo me recuerdan a Fernandito
porque
todos los Citroen ZX llenos de bollos me recuerdan a Mamen, pero esta Mamen es otra y eso, claro, ya sería otro poema.