Dejé el coche bajo unos árboles, cerca de casa.
Dejé el coche en el único hueco que encontré. Dos días después tenía el coche estampado con unos vistosos lunares de mierda. De pájaro. De pajarraco más bien.
El sábado en el pueblo lavé el coche.
El sábado le di un manguerazo*. La mierda se fue bien. Al cerrar la llave de paso oí a lo lejos el rumor del agua corriendo por la canaleta*. Me acerqué y una rana se zambulló. No había duda, ya estaba aquí la primavera.

*localismos

Arte y parte

Imagen de la intervención de Javier Marisco en el antiguo Seminario, coloreada por mi mismo, con mi organismo 😉

En primavera no es que Huesca sea una fiesta, pero por lo menos uno tiene la sensación de que hay cosas por hacer… ahí fuera. Okuparte es una muestra de arte emergente, que no joven, que durante un mes intenta sorprender a los habitantes de la ciudad, una invitación a pasear por el casco antiguo y redescubrir rincones olvidados de la ciudad. La idea es sencilla, convertir en lugares para la exhibición de propuestas artísticas  locales abandonados o sin uso actual. En ellos artistas llegados de distintos puntos de España y el extranjero tienen la oportunidad de sacar sus ideas al sol acercando sus propuestas a un público que no suele ser el consumidor habitual de los circuitos artísticos. Si a esto le añadimos una pizca de proyecto social ya que se establecen colaboraciones con distintas asociaciones y entidades de la ciudad  y un poco de convivencia intergeneracional (las exposiciones son cuidadas por voluntarios, la mayoría de la 3ª edad), tenemos una fórmula resultona que va ya por su 12ª edición. Así que no hay excusa para no dejarse sorprender y a lo largo del mes que dura, completar el recorrido  ¡nos vemos en la calle!

De momento abril

En las últimas semanas ha llegado el buen tiempo. Viene y se va. Viene. Un día dimos la vuelta a los Mallos de Riglos. Otro nos subimos a un punto muy alto de Lanaja. Estoy pensando en hacer algo con la Orquesta Sinfónica de Bratislava. Os mantendré informados. También ha habido tiempo para descubrir que “el copyright es algo feudal” en las Jornadas de cultura y nuevas tecnologías. En Canfranc todo estaba verde para variar. Vamos al rescate de Portugal. Juancar no ira a la boda de William & Kate. Nosotros sí. A Gran Scala no hacen más que ponerle puntillas. Estamos trabajando para que la edición de este año de Okuparte, nos quede salada. La semana que viene tengo que asistir al seminario Hacia la Narrativa del siglo XXI. Oiré a Agustín Fernández Mallo. Aunque aún no he podido leerle en papel nada de nada. Por lo demás la vida sigue igual, tengo que entregar varios trabajos y estoy con pocas ganas.  Por cierto se confirma que los banqueros, políticos y grandes empresarios, salen de la crisis en preferente. La lucha de clases la dejo para mi siguiente entrada.

Y para terminar esta ensalada una petición; per favore si alguno tenéis algún tipo de influencia sobre los tribunales, haced algo para que dicten una orden de arresto contra Rosario Flores por ese engendro mayúsculo de Raskatriski. Pues eso, raska, raska…

Con retraso

Japón tiembla, después la ola y pedrea de Milisiervets. Un periodista dijo que los japoneses no lloran. Los científicos dijeron que el terremoto podía haber acortado la duración del año. Una japonesa que vive en España, puso en marcha el proyecto 1000 grullas por Japón. Los tertulianos se han afanado por destacar en los acalorados debates anti-nucleares. Leer hoy unas recientes declaraciones de Aznar es verle chapoteando entre la mierda. El mundo es un sitio un poco más feo hoy. Somos más pequeños todavía. Menos mal que vuelve la primavera.